Ya sea después del carnaval, durante el Ramadán o por motivos de salud: cada vez es más habitual, sobre todo entre los jóvenes, ayunar y renunciar conscientemente a determinadas comidas o alimentos. A la cabeza de la lista de renuncias se encuentran el alcohol, los dulces y la carne. Para quién es recomendable el ayuno con el fin de mejorar la salud metabólica y qué deben tener en cuenta las personas con diabetes: un resumen de los conocimientos actuales.
¿Es saludable ayunar? – Respuesta breve
El ayuno puede tener beneficios para la salud en determinadas condiciones, especialmente si da lugar a un déficit calórico. Sin embargo, los resultados de los estudios son contradictorios: mientras que algunos efectos, como la pérdida de peso, están bien documentados, para muchos métodos de ayuno faltan pruebas claras de mejoras a largo plazo en la salud metabólica. Para las personas con Diabetes Es posible ayunar, pero siempre debe hacerse bajo supervisión médica.
¿Qué métodos de ayuno existen y en qué se diferencian?
Hay diferentes formas de ayunar. Una de las más habituales es el ayuno intermitente. En este método, se introducen pausas deliberadas entre las comidas. Los métodos más populares son el 16:8 —ayunar durante 16 horas y comer durante 8— y el 5:2 —comer con normalidad durante 5 días y reducir la ingesta a unas 500 o 600 kilocalorías durante 2 días—. El objetivo es estimular el metabolismo y perder peso.
También está muy extendido el ayuno terapéutico según Buchinger, en el que, además de bebidas sin calorías como el agua y el té, solo se permiten caldos de verduras y pequeñas cantidades de proteínas. Un estudio científico sobre los efectos del ayuno terapéutico de Buchinger confirma que el ayuno modifica el metabolismo y moviliza la energía almacenada en el tejido adiposo. De este modo, se puede reducir el peso, disminuir el perímetro abdominal y bajar los niveles de colesterol y lípidos en sangre.[1]
Uno de los métodos más conocidos y cada vez más estudiados es el ayuno con agua: una abstinencia total de alimentos sólidos durante varios días, en la que se prescinde de la comida y se consume principalmente agua (en su caso, complementada con electrolitos). Prof. Dr. Peter Schwarz, diabetólogo y uno de los principales especialistas alemanes en medicina preventiva, describe en su obra sobre el ayuno con agua los efectos que pueden tener los periodos prolongados de ayuno en los procesos metabólicos y en los procesos inflamatorios del organismo.[7]
En principio, hay que tener en cuenta que los estudios sobre el ayuno aún son insuficientes o solo comparables hasta cierto punto. Por lo tanto, no está totalmente demostrado científicamente que determinados métodos de ayuno, como el ayuno intermitente, sean superiores a otros y mejoren la calidad de vida. No obstante, se recomienda en general perder peso en caso de sobrepeso y obesidad para reducir los riesgos para la salud.[2]
El ayuno con agua como enfoque radical: la perspectiva del Prof. Dr. Peter Schwarz
Adopta una postura mucho más radical Prof. Dr. Peter Schwarz, diabetólogo y director del departamento de prevención del Hospital Universitario de Dresde. Mientras que muchos enfoques se basan en una reducción moderada de las calorías o en la alimentación durante un periodo de tiempo limitado, él investiga específicamente los efectos de un ayuno total a base de agua durante varios días.
Cabe destacar que, en un principio, el propio Schwarz se mostraba escéptico respecto a este tema. En su libro describe que, durante mucho tiempo, el ayuno se consideró una práctica marginal en el ámbito de la medicina, y que solo tras realizar sus propias observaciones y estudios decidió profundizar en el tema. Entre otros factores, lo que le impulsó a ello fueron las pruebas de imagen, que mostraban hasta qué punto puede variar la grasa hepática en un breve periodo de tiempo.
Su enfoque se basa en una hipótesis clara: muchas enfermedades metabólicas —en particular Diabetes tipo 2 – están estrechamente relacionadas con los depósitos de grasa en órganos como el hígado. Mientras que las dietas clásicas suelen surtir efecto muy lentamente en este caso, Schwarz considera que el ayuno con agua supone una intervención mucho más rápida en el metabolismo.
En este contexto, no describe el ayuno como una situación excepcional, sino como parte de nuestro legado evolutivo: el organismo humano estaría diseñado para alternar entre fases de ingesta de alimentos y de privación. Durante los periodos de ayuno prolongados, el cuerpo recurre en mayor medida a la energía almacenada y los procesos metabólicos se modifican de forma radical.
Al mismo tiempo, el propio Schwarz señala que el ayuno no es un «remedio milagroso». Lo fundamental es comprender mejor los mecanismos subyacentes y aplicar el método de forma específica y controlada. Su libro «Ayuno con agua: cómo vencer la diabetes y otras enfermedades inflamatorias en solo 14 días» (Título del original) ofrece una visión de esta forma de pensar y está dirigido a aquellas personas que deseen profundizar en los cambios bioquímicos que se producen durante los periodos de ayuno prolongados.
Importante: Los efectos descritos por Schwarz se basan, en parte, en observaciones clínicas y en nuevos enfoques de investigación que actualmente se están estudiando más a fondo.
Nota: Los periodos de ayuno prolongados, en particular los ayunos a base de agua que duran varios días, deben realizarse en caso de diabetes exclusivamente bajo supervisión médica.
Los distintos enfoques ponen de manifiesto que, en el ámbito de la investigación, el ayuno se aborda de formas muy diversas, desde estrategias alimentarias moderadas hasta intervenciones más radicales. Por ello, es fundamental analizar sus beneficios y sus limitaciones de forma diferenciada.
¿Es saludable ayunar?
Los efectos del ayuno siguen siendo objeto de controversia científica. Un nuevo estudio del Instituto Alemán de Investigación Nutricional (DIfE) y la Charité demuestra que, aunque comer en un horario limitado, manteniendo el mismo aporte calórico, desplaza el reloj biológico, no conduce a mejoras cuantificables en los parámetros metabólicos o cardiovasculares.[3] En concreto, se estudió una forma de ayuno intermitente en la que el intervalo diario para comer dura como máximo diez horas y el intervalo de ayuno, como mínimo, catorce horas.
Según el estudio, una ventana de alimentación de ocho horas puede Sensibilidad a la insulina, no alteran de forma clínicamente relevante los niveles de glucosa en sangre, los lípidos sanguíneos, los marcadores de inflamación y otros parámetros cardiometabólicos. Por lo tanto, lo decisivo para perder peso o mejorar el metabolismo no es la reducción del tiempo dedicado a comer, sino el balance energético, es decir, la reducción real de calorías.
Esto significa que quien, al practicar el ayuno intermitente, ingiera la misma cantidad de comida de lo habitual dentro de la ventana de alimentación, no obtendrá ningún beneficio metabólico apreciable. El efecto no se debe al hecho de saltarse comidas en sí, sino al déficit calórico que ello genera.
¿Es saludable ayunar cuando se padece diabetes?
Incluso las personas con diabetes —bien controlada— pueden ayunar y beneficiarse de ello. En concreto, las personas con Diabetes tipo 2 adelgazar en determinadas condiciones, ya que durante la fase de ayuno ingieren menos calorías en total. Otro efecto positivo: durante el ayuno se absorbe menos glucosa de los alimentos, o ninguna, lo que puede hacer que bajen los niveles de insulina o la necesidad de esta. Las células se vuelven entonces más sensibles a la insulina endógena Insulina – la denominada sensibilidad a la insulina puede mejorar.
Sin embargo, en el día a día se observa que muchas personas, durante las pausas prolongadas entre comidas o al practicar el ayuno intermitente, tienden a recurrir a los aperitivos dulces cuando les entra hambre o sufren ligeras fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre. El impulso de consumir dulces que esto genera puede despertar un apetito adicional y socavar el objetivo real: comer de forma más consciente y controlada.
Una alternativa pueden ser las fuentes de carbohidratos de sabor neutro, que se utilizan de forma específica y sin un sabor dulce pronunciado. Productos como Hyporest® Es precisamente aquí donde entran en juego: aportan carbohidratos de rápida absorción en una cantidad definida, sin el típico «efecto de picoteo» que a menudo conduce a seguir comiendo de forma descontrolada. Especialmente en el contexto de pausas prolongadas entre comidas o de fases de ayuno estructuradas, esta puede ser una forma sensata de ingerir carbohidratos sin fomentar impulsos adicionales de comer.
Además, el ayuno puede activar la denominada autofagia, un tipo de reciclaje celular en el que los componentes celulares dañados o innecesarios se descomponen y se reciclan. Este proceso es objeto de una intensa investigación en la actualidad y se asocia a efectos positivos a largo plazo sobre el metabolismo y los procesos inflamatorios.[4] Sin embargo, aún no se ha determinado de forma concluyente en qué medida este efecto es clínicamente relevante en los seres humanos.
Por lo tanto, para las personas con diabetes tipo 2 que desean perder peso, el ayuno puede ser una herramienta útil, siempre y cuando se controlen de cerca los niveles de azúcar en sangre y se ajusten los medicamentos. En un amplio estudio británico, se logró incluso una remisión de la diabetes tipo 2 gracias a una reducción de peso considerable.[6]
¿Qué riesgos conlleva el ayuno cuando se padece diabetes?
Las personas afectadas deben tener especial cuidado al ayunar. Con Diabetes tipo 1 Solo se debe ayunar si se controla estrictamente el nivel de azúcar en sangre y se consulta previamente con el equipo médico. El riesgo de hipoglucemia (Hipoglucemia) aumenta; al mismo tiempo, pueden producirse hiperglucemias y, en casos extremos, una cetoacidosis, especialmente si la dosis de insulina no se ajusta correctamente. Es importante tener en cuenta que la insulina basal no debe suspenderse por iniciativa propia, ni siquiera durante el ayuno.
Es cierto que las tecnologías modernas, como Bombas de insulina y sistemas de monitorización continua de la glucosa (CGM) El ayuno es más seguro: estos sistemas permiten controlar la glucemia de forma continua y tomar medidas a tiempo. No obstante, el ayuno no es un tratamiento estándar para la diabetes tipo 1, sino una decisión individual que debe tomarse bajo supervisión médica. Por ejemplo, se debe determinar de antemano a partir de qué valores de glucemia o qué síntomas se debe interrumpir el ayuno de inmediato.
En principio, las personas con diabetes tipo 2 pueden ayunar, aunque, en caso necesario, el tratamiento deberá adaptarse a los nuevos horarios de las comidas. También en este caso es imprescindible consultar con el médico o el diabetólogo las dosis y los horarios de toma. Por ejemplo, puede ser problemático tomar medicamentos hipoglucemiantes con el estómago vacío. Al mismo tiempo, no se debe dejar de tomar por cuenta propia los medicamentos que mantienen estable el nivel de azúcar en sangre. Algunos preparados deben tomarse a determinadas horas del día o con una comida; una toma incorrecta puede potenciar o reducir el efecto, o provocar efectos secundarios.[5]
Hay que tomarse en serio los temblores, los mareos, el cansancio extremo o la necesidad frecuente de orinar: pueden indicar hipoglucemia o un nivel muy alto de azúcar en sangre. De este modo, el cuerpo nos indica que el ayuno no le sienta bien. En ese caso, hay que interrumpir el ayuno de inmediato y tomar carbohidratos de acción rápida, por ejemplo glucosa – se suministren.
Las mujeres con... no deberían ayunar en absoluto Diabetes gestacional y las personas con diabetes que suelen sufrir hipoglucemia. Tampoco se recomienda el ayuno en casos de diabetes mal controlada.
La diabetes y el ayuno de un vistazo
| Tema | Evaluación |
|---|---|
| Ayuno intermitente (16:8 / 5:2) | Es posible si la diabetes está bien controlada; se recomienda consultar al médico |
| Ayuno terapéutico según el método Buchinger | Solo bajo supervisión médica; se dispone de pruebas de la pérdida de peso |
| Ayuno con agua | Solo bajo estricta supervisión médica; los datos de los estudios aún son limitados |
| Diabetes tipo 1 | Alto riesgo de hipoglucemia; es imprescindible el uso de un medidor continuo de glucosa (MCG) y el seguimiento médico |
| Diabetes tipo 2 | En principio, es posible; hay que ajustar la medicación |
| Diabetes gestacional | No se recomienda el ayuno |
| Fundamental para perder peso | Reducción de calorías: no solo se trata de la franja horaria |
Preguntas frecuentes sobre la diabetes y el ayuno
¿Puede el ayuno mejorar o curar la diabetes?
El ayuno puede mejorar la sensibilidad a la insulina en la diabetes tipo 2 y reducir los niveles de azúcar en sangre a largo plazo. En casos aislados se ha descrito una remisión tras una pérdida de peso considerable.[6] Sin embargo, el ayuno por sí solo no constituye una cura en el sentido médico; cualquier ajuste en el tratamiento debe realizarse siempre bajo supervisión médica.
¿Qué ocurre con el nivel de azúcar en sangre durante el ayuno?
Durante el ayuno, el cuerpo absorbe menos glucosa de los alimentos, o ninguna. Los niveles de insulina disminuyen y la sensibilidad de las células a la insulina puede aumentar. Sin embargo, en las personas con diabetes —especialmente en aquellas que siguen un tratamiento con insulina— los niveles de azúcar en sangre pueden descender considerablemente y provocar una hipoglucemia.
¿Es recomendable el ayuno intermitente en caso de diabetes tipo 2?
Sí, bajo supervisión médica y con la medicación adecuada. Sin embargo, el efecto solo se produce si se reduce realmente la ingesta calórica, y no solo por el hecho de acortar el intervalo de tiempo para comer.
¿Qué hacer si se produce una hipoglucemia durante el ayuno?
Interrumpir el ayuno inmediatamente y tomar carbohidratos de acción rápida, como la glucosa (Glucosa). Pasados 15 minutos, vuelve a medir el nivel de azúcar en sangre. Si no se normaliza, vuelve a ingerir carbohidratos y acude al médico.
¿Cuánto tiempo se puede ayunar si se tiene diabetes?
Esto depende del tipo de diabetes, la medicación y la evolución individual de los niveles de glucosa en sangre. Cuanto más breve sea el periodo de ayuno, menor será el riesgo. En principio, las fases de ayuno prolongadas en personas con diabetes solo deben realizarse bajo supervisión médica.
Fuentes
- Wilhelmi de Toledo F, Grundler F, Bergouignan A, Drinda S, Michalsen A. Seguridad, mejora de la salud y bienestar durante un periodo de ayuno de entre 4 y 21 días en un estudio observacional con 1422 participantes. PLoS One. 2019;14(1):e0209353. https://aerztegesellschaft-heilfasten.de
- Sociedad Alemana de Obesidad. Guía S3 sobre obesidad: prevención y tratamiento [Internet]. AWMF; 2014 (actualizada en 2023) [consultado en enero de 2024]. Disponible en: https://www.awmf.org/leitlinien/detail/ll/050-001.html
- Centro Alemán de Investigación sobre la Diabetes. El ayuno intermitente sin reducción calórica no mejora la salud metabólica, pero altera el reloj biológico [Internet]. DZD; 2024 [consultado en enero de 2024]. Disponible en: https://www.dzd-ev.de
- Levine B, Kroemer G. La autofagia en la patogénesis de las enfermedades. Cell. 2008;132(1):27–42. https://doi.org/10.1038/nrm2696
- Sociedad Alemana de Diabetes. Recomendaciones clínicas de la Sociedad Alemana de Diabetes [Internet]. Berlín: DDG; 2023 [consultado en enero de 2024]. Disponible en: https://www.ddg.info/leitlinien-empfehlungen/leitlinien
- Lean MEJ, Leslie WS, Barnes AC, et al. Control del peso dirigido desde la atención primaria para la remisión de la diabetes tipo 2 (DiRECT): ensayo abierto, aleatorizado por conglomerados. Lancet. 2018;391(10120):541–551. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(17)33102-1
- Schwarz, P. Ayuno con agua: cómo vencer la diabetes y otras enfermedades inflamatorias en solo 14 días – Últimos avances médicos. 1.ª ed. 2022. ISBN 978-3-7558-0080-4.
Aviso médico: Este artículo tiene únicamente fines informativos generales y no sustituye el asesoramiento médico individual. Las personas con diabetes deben consultar siempre con un profesional cualificado (diabetólogo o médico de cabecera) cualquier cambio en su dieta, métodos de ayuno o medicación. Ante cualquier síntoma de hipoglucemia, hay que actuar de inmediato y, en caso de duda, solicitar asistencia médica.

